Reflexiones en torno a los vientres de alquiler

Actualizado: 15 ago

Recientemente hemos participado en la Universidad Feminista bajo el lema “Caminando hacia la Igualdad” puesta en marcha por el Ayto. de Ponferrada a través de la concejalía de Bienestar Social, Infancia e Igualdad, debatiendo en torno a una temática controvertida y cada vez más en auge en todos los sentidos, como son los vientres de alquiler o la maternidad subrogada si te decantas por el prefiere un eufemismo.

Profundizando en el asunto, investigando y basándonos en nuestras propias experiencias vitales como mujeres, hombres y también como madres y padres, hemos expuesto una serie de conclusiones que deseamos plasmar en este manifiesto en contra de esta práctica, que vulnera derechos fundamentales tanto para la madre como para el futuro bebé.

Según apunta el Comité de Bioética (CBE), no es un fenómeno nuevo, los primeros casos tuvieron lugar hace más de cuarenta años. Sin embargo, durante mucho tiempo tuvo un alcance limitado, no siendo hasta los últimos quince años cuando la práctica se ha extendido y, sobre todo, se ha internacionalizado. Los medios de comunicación se han venido haciendo eco de informaciones que han atraído la atención de la opinión pública, generando gran repercusión mediática los casos de personajes famosos que han recurrido a este medio para ser padres.

El CBE considera que, si bien el deseo de una persona de tener un hijo constituye una noble decisión, ello no puede realizarse a costa de los derechos de otras personas.



Foto de MART PRODUCTION


La mayoría del CBE entiende que todo contrato de gestación por sustitución, lucrativo o altruista, entraña una explotación de la mujer y un daño a los intereses superiores del menor y, por tanto, no puede aceptarse por principio (1).


Dentro de la LO 2/2010 de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de la IVE, actualizada el 22 de septiembre de 2015 y actualmente pendiente de modificación como “anteproyecto ley del aborto”, los vientres de alquiler serán considerados explotación reproductiva y una forma de violencia reproductiva contra la mujer.

Además, considera que esta práctica convierte a los recién nacidos en objeto de transacción contractual y comercial. También se prevé la persecución de las agencias que faciliten y publiciten esta forma de convertir un deseo personal en una realidad.


Las agencias que intermedian en la gestación por sustitución actúan sin ninguna traba en nuestro país, hacen publicidad de su actividad pese a que el art. 3.1 de la Ley General de Publicidad considera ilícita la publicidad que atente contra la dignidad de la persona o vulnere los valores y derechos reconocidos en la Constitución Española.


Se estima que cada año entran en España 1.000 bebés nacidos en vientres de alquiler de aquellos países donde si es legal esta práctica y a los cuales las parejas acuden en función de su capacidad económica a uno u otro, porque claro está, que todo depende del dinero que quieras invertir en obtener un bebé a la carta procedente de una madre gestante también a la carta.

¿Existe por tanto una relación directa entre la gestación subrogada y la capacidad individual económica?. Definitivamente sí y sabemos supone un coste de 50.000 a 100.000 euros dependiendo del país en el que se lleve a cabo.



Muchas personas usuarias recurren a préstamos personales, enfrentándose en los bancos con negativas debido a que supone una práctica ilegal en España. Literalmente hipotecan su vida con el objetivo de cumplir su sueño de ser madres y padres convencidos de que su derecho está por encima de los derechos de una madre gestante y del bebé en camino. En este momento, los aspectos éticos son lo de menos y el fin último, que es la esperada foto de familia feliz estereotipada, y el aporte económico, justifican aparentemente los medios empleados.



La reciente guerra en Ucrania ha dejado al descubierto una realidad vergonzosa para ambas partes, agencias y compradores, donde el eslabón más débil de esta cadena está sufriendo las consecuencias, la madre biológica y el bebé en camino o los que ya han nacido. ¿Qué ocurre en estos casos cuando la familia compradora no puede adquirir su nuevo miembro porque un conflicto bélico se lo impide?, ¿esperan a que pase la guerra y se llevan un bebé que ya no es tan bebé?, ¿mantienen sus deseos de ser padres/madres durante meses o años después de haber pagado por ello?, o eligen otra mujer en otra parte del mundo donde se aseguren que les podrá entregar al hijo que alumbre de inmediato y renunciando a su filiación olvidándose de la primera opción reservada para tal fin… al menos por nuestra parte lo desconocemos porque no disponemos de ningún testimonio real al respecto, pero nos asaltan estas y otras dudas, obviamente.


Ucrania es conocido como “el vientre de Europa” donde agencias sin escrúpulos venden personas que aún no han nacido, justificando las transacciones bajo la cobertura de necesidades básicas de las mujeres gestantes que deberían ser cubiertas con otro tipo de recurso digno, como un trabajo o unas prestaciones acorde a su situación familiar.


Los documentales o campañas que podemos encontrar al respecto, muestran dos estereotipos de mujer, por un lado, la mujer-madre de familia al menos de 2 hijos, en exclusión por motivos económicos y con ideales altruistas y por otro la mujer y a veces también madre, que bajo el pretexto de la infertilidad, la falta de tiempo para llevar a cabo un embarazo y parto y las consecuencias a todos los nieves con los que este proceso impacta en el cuerpo, entre otros… deciden “voluntariamente” emprender esta “aventura” hacia el aprovisionamiento de recursos y la maternidad respectivamente. Desde nuestro punto de vista, en ambos casos, son las mujeres las que sufren y soportan el peso de esta práctica brutal y sin escrúpulos, mostrándolas vulnerables, cada cual en su medida, frívolas en cuanto a motivación y carentes de todo tipo de derechos finalmente, aunque este apartado se muestra escasamente. Existe por tanto una cuestión de género en todo este asunto a nuestro parecer.


Una de las justificaciones habituales para esta práctica es la baja tasa de natalidad en nuestro país, la infertilidad de las mujeres o los deseos de éstas de anteponer su carrera profesional a la procreación, acompañado también de falta de medidas de conciliación para que ésta pueda compaginar su trabajo con la crianza. Vamos a ver… ¿de verdad nos quedamos con argumentos tan pobres para sustentar una práctica lucrativa y degradante para el género femenino como son los vientres de alquiler?, claro que no.


Confundir a la población cuando sufre, por ejemplo, infertilidad, con tratamientos que no son tales, no es ético igual que dar la idea de que con dinero se puede conseguir el milagro de ser padres a quienes no pueden. La gestación subrogada no es un método reproductivo y Ser padre/madre no es un derecho humano, ni sexual ni reproductivo, es una capacidad que NO todo el mundo tiene y que no dura toda la vida.

Sí tenemos derecho a decidir sobre nuestro cuerpo, a elegir tener hijos y con quién, a planificar cuántos y a que nos atiendan en el sistema sanitario público y por igual.

Lo demás, es confundir los derechos individuales con los derechos universales (2).


Vamos a ser críticas y vamos a desgranar cada palabra, cada frase y cada imagen que idealiza la maternidad y la familia en general ya que como asociación que trabaja con y para las familias, sabemos que no es un camino fácil en ninguna de sus etapas y que romantizar y comercializar con algo tan personal e íntimo como es la decisión de ser madre, de gestar, de parir y de criar, no puede legalizarse bajo ningún pretexto y contribuir al lucro y la vulneración de derechos que esconde, o no tanto, este proceso. No podemos permitir ni contribuir con nuestra indiferencia o silencio, a que la maternidad o la paternidad se reduzca a 9 meses de gestación, obviando lo que ocurre antes y después del parto programado, que mayoritariamente será por cesárea, por motivos obvios.

Abrimos debate al respecto o contribuimos a que no se cierre y se normalice esta forma de construir una familia como el que adquiere una mascota para cubrir determinadas carencias y porque se lo puede permitir claro está.


El fin no siempre justifica los medios


Queremos añadir también algunas noticias extraídas de medios digitales recientes en torno a esta temática las cuales nos ayudan a comprender la magnitud de esta realidad y cómo se traslada a la opinión pública con el fin ofrecer argumentos para posicionarse frente a este proceso. Analicen el lenguaje utilizado, las palabras empleadas y la sensación que les proporciona al leer estos artículos.


La industria de los vientres de alquiler sigue en la Ucrania de la guerra (heraldo.es)

Según el director de la clínica de gestación, Igor Petrovich, explica que las gestantes son por lo general mujeres sin recursos económicos que utilizan el dinero para pagar reformas en sus casas, atender a sus hijos o simplemente salir adelante.


Industria de vientres de alquiler sigue en la Ucrania en guerra » EntornoInteligente

Hay muchas que no solo gestan un niño; se apuntan a dos, tres, cuatro…

«El límite depende de la edad y del estado de salud», dice Igor Petrovich, orgulloso de su clínica que, según sus propias palabras, se encarga del «noble trabajo de traer felicidad a las parejas y vida al mundo». En la clínica nacen unos 500 niños al año, todos ellos destinados a vivir fuera de Ucrania con parejas extranjeras.

De las madres gestantes dice que algunas se divorciaron, otras se quedaron sin trabajo y sin nada, otras necesitan dinero para vivir o para sacar a sus niños adelante. Sabe que en otros países la perspectiva es distinta, pero ella no ve problemas éticos en la regulación de los vientres de alquiler que impulsó el Gobierno ucraniano.

«Esto es legal. La mayoría de las gestantes vienen aquí porque ganan dinero y están bien tratadas. Gracias a ellas las familias van a tener a sus bebés deseados. Es mejor que la prostitución», dice sin tapujos Alina. Las mujeres reciben, según el director de la clínica, entre 16.000 y 25.000 euros por alquilar sus vientres.

La guerra ha añadido inseguridad y dolor a estas mujeres que traen niños al mundo por dinero, en una clínica por la que se formalizan cada año unos 500 contratos con familias extranjeras.

Cree que, más aún con la guerra, las mujeres ucranianas que necesiten dinero van a tener una buena salida económica en su clínica.


Más mujeres pobres y desesperadas en Ucrania... y más negocio para los vientres de alquiler - ReL (religionenlibertad.com)

El vientre de alquiler es un negocio que necesita mujeres pobres a las que ofrecer un dinero para que gesten un bebé que luego se venderá como si fuera mercancía

Con la guerra, el negocio del vientre de alquiler, no se reduce sino que aumenta, en parte porque hay más mujeres asustadas o necesitadas que consideran que vender su cuerpo y arriesgar su salud valen la pena por un dinero.

El portavoz del negocio que habla con Avvenire explica que en los casi tres meses de guerra han nacido 19 niños destinados a padres italianos y que desde el 10 de abril la clínica busca más mujeres para contratar como gestantes. En este tiempo han recibido peticiones de compra de 15 familias italianas y también les llegan de China, Rumania, Moldavia, Alemania, España, Gran Bretaña, Francia, Polonia y Turquía. "Esperamos poder cumplirlas lo antes posible. Depende de lo rápido que encontremos a las candidatas", es decir, a las mujeres en apuros dispuestas a gestar a los bebés.

La locura de la guerra empujará a más mujeres a esta relación asimétrica y peligrosa para la salud física, psíquica y emocional: por un lado, una mujer desesperada y necesitada, por el otro, una poderosa industria internacional que venden productos de lujo (bebés) a familiar ricas. Si algo sale especialmente mal (padres que se echan atrás, gestante que se arrepiente, complicación de salud para la gestante, etc...), en cualquier conflicto de la mujer con la empresa, la mujer tendrá todas las de perder.




Conclusiones:

  • Ninguna vida debe ser comprada, mercantilizada ni creada con la finalidad de obtener un beneficio económico. Los niños y niñas gestados mediante “vientres de alquiler” son cosificados y mercantilizados antes ya de su existencia en el útero materno, por parte de las empresas y mediadores

  • ¿Qué separa la gestación subrogada de la esclavitud hacia a las mujeres gestantes, y el tráfico humano para con estas nuevas vidas?

  • La gestación subrogada supone para la mujer la perpetuación de la cosificación y venta de sus propios cuerpos

  • Fomenta la invisibilización del papel de la mujer en torno a la gestación subrogada pues supone una tema tabú y motivo de vergüenza y estigmatización por ambas partes

  • Las mujeres gestantes son silenciadas durante todo el proceso gestacional. Aquello de lo que no se habla, no existe

  • El imaginario social sigue juzgando a la mujer, promoviendo el mito de “la mala madre”

  • La gestación subrogada produce en la mujer una herida emocional que difícilmente pueda sanarse desconociendo el alcance real ante la falta de testimonios de la madre gestante

  • Las vidas de las mujeres gestantes como su descendencia, pasan a ser propiedad plena y absoluta de la entidad, violando uno de los derechos humanos fundamentales y primarios.

  • Se fomenta una falsa creencia moral y altruista en la madre gestante

  • En conclusión, supone otro modelo de las muchas prácticas que perpetúan la cosificación de la mujer. Siendo sus herramientas de trabajo, sus propios cuerpos.


(1) El Comité de Bioética de España fue creado por la Ley 14/2007, de 3 de julio, de Investigación Biomédica (BOE 4 de julio) como un "órgano colegiado, independiente y de carácter consultivo, que desarrollará sus funciones, con plena transparencia, sobre materias relacionadas con las implicaciones éticas y sociales de la Biomedicina y Ciencias de la Salud". El Comité quedó constituido el 22 de octubre de 2008 y está adscrito al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

(2) DEBILIDADES Y RETOS, Isabel Serrano Fuster, Médica especialista en ginecología y obstetricia


Este manifiesto, en contra de los vientres de alquiler, forma parte de la labor de investigación social en torno a la familia como estructura social básica que la entidad CAPACIDAD POSITIVA lleva a cabo según sus fines estatutarios. Ha sido elaborado a través del equipo profesional, cuya perspectiva de género es aportada por Nuria Álvarez García ,

Agente de Igualdad de Género y Oportunidades entre Mujeres y Hombres,

voluntaria de nuestra asociación y activa defensora

de los derechos de las mujeres y de sus hijas e hijos.


Nuria Álvarez García



En León, a 8 de junio de 2022

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